En el 2011, durante el segundo año consecutivo de elaboración de informes, Barrick participó en la Divulgación del Agua del CDP.
Nuestro compromiso con la transparencia obtuvo un reconocimiento en el 2010, cuando Barrick compartió el tercer puesto entre 100 compañías en la evaluación comparativa (benchmarking) “¿Aguas Turbias? Elaboración de Informes Corporativos sobre el Riesgo del Agua, Estudio de Benchmarking a 100 Compañías”, que califica las prácticas de información del agua, realizada por Ceres, un grupo de inversionistas con oficinas centrales en Boston.
Cosechando agua de lluvia
Para no tener que usar agua subterránea del acuífero, en nuestra operación Buzwagi en Tanzania, desarrollamos un sistema industrial de cosecha de agua de lluvia. Este sistema de agua es una ‘vasija gigante de agua con revestimiento’ de 75 hectáreas que recolecta agua de lluvia y la canaliza a represas que pueden almacenar hasta 1,5 millones de metros cúbicos de agua para su uso en la mina. En la actualidad, el sistema de cosecha de agua de lluvia permite abastecer gran parte de los requerimientos anuales de agua para la mina. El sistema está funcionando según se diseñó y es una historia de éxito de esta faena.
Gestión del Agua
Barrick tiene operaciones en regiones donde hay escasez de agua y en otras áreas donde hay abundante agua. Sin embargo, independientemente del lugar en que tenemos operaciones, entendemos que la disponibilidad de agua es una inquietud crítica para Barrick y para nuestras grupos de interés. Las tendencias globales en el aumento de la población, la urbanización y los cambios en el uso de la tierra demandan una respuesta estratégica a los riesgos del agua. Nos hemos focalizado en usar el agua en forma racional y creemos que el agua se debería administrar como un recurso comunitario, respetando los derechos de los otros usuarios.
Aumentamos nuestro foco en el uso responsable del agua hace 3 años e introdujimos un Estándar global nuevo de Conservación del Agua. Basándose en los programas de monitoreo existentes en la compañía, el Estándar ha establecido actualmente criterios de conservación del agua y procedimientos de revisión periódica de la gestión en nuestras faenas. Como mínimo, el Estándar exige que nuestras operaciones realicen evaluaciones de riesgo relacionadas con el agua; implementar programas de monitoreo sistemático del abastecimiento, almacenamiento, uso y descarga del agua; elaborar y mantener balances de agua en toda la faena e instituir programas de conservación del agua que aborden riesgos significativos en todas las etapas del ciclo de vida de la mina. Una de las características más importantes de los riesgos relacionados con el agua es que los impactos de nuestro uso varían dependiendo de los factores hidrológicos, sociales, económicos y políticos locales. Por lo tanto, aunque nuestro Estándar determine la consistencia en la gestión y la elaboración de informes en toda la compañía, nuestras actividades de gestión del agua tienen que ser específicas para cada faena.
El agua es esencial para nuestras actividades mineras. El agua se usa para el procesamiento de minerales, supresión del polvo, perforación de rocas y otras actividades. El uso se monitorea de cerca en todas nuestras operaciones y se buscan activamente oportunidades de conservación. Obtenemos agua de fuentes superficiales, como lagos y arroyos, de agua que se captura en la faena (agua de lluvia o agua que se bombea de un rajo abierto, por ejemplo) o de las napas subterráneas. Para todos los proyectos nuevos, revisamos las opciones de disponibilidad de agua con distintos expertos en terreno, identificando fuentes alternativas de agua y elaborando planes de contingencia, en caso de que la disponibilidad de agua cambie con el tiempo.
Parte importante del agua que usamos se recicla en nuestras instalaciones de procesos, pero parte de esta se pierde al quedar retenida en los relaves, por evaporación en las piscinas del proceso, al ser usada como supresor de polvo y en otras actividades mineras. Por lo tanto, tenemos que agregar agua a los circuitos de nuestros procesos. Esta agua se denomina agua de reemplazo. En el 2011, Barrick usó 83,9 millones de metros cúbicos de agua de reemplazo en nuestras operaciones mineras; 44,0 millones de metros cúbicos que se obtuvieron de napas subterráneas (pozos y rajos y extracción de las napas subterráneas) y 39,8 millones de metros cúbicos obtenidos de fuentes de agua superficiales (lagos, ríos, agua de lluvia capturada, etc.). También usamos 3,8 millones cúbicos de agua comprada.
Extraer agua del sistema puede disminuir las napas freáticas, reducir la biodiversidad, ocasionar alteraciones en los terrenos superficiales y disminuir el volumen de agua disponible para otros. Manejamos nuestra extracción de agua tomando sólo la cantidad mínima que necesitamos. En nuestras operaciones, también se recicla agua a través de nuestros sistemas del proceso, usamos agua salada de preferencia en áreas áridas cuando está disponible, y usamos agua bombeada de nuestros rajos abiertos y de las faenas subterráneas o, si no ha sido impactada por las operaciones, la retornamos al acuífero local.
En algunas de nuestras minas, se necesitan operaciones de secado para acceder a los yacimientos. Las operaciones de secado dan como resultado una depresión temporal de la napa freática contigua a la mina. Los impactos potenciales en el medio ambiente por el secado se identificaron en los procesos de evaluación ambiental en cada faena, y se han implementado medidas para mitigar los impactos.
El agua y el proyecto Pascua Lama
Nos hemos comprometido a proteger la calidad del agua en los alrededores de todas nuestras operaciones. En nuestro proyecto Pascua-Lama, ubicado a gran altura en la cordillera de Los Andes, en la frontera entre Argentina y Chile, instalamos 30 estaciones automáticas de monitoreo de agua en puntos estratégicos a lo largo de los cursos de agua ubicados en el área de influencia del proyecto. Las estaciones de monitoreo entregan información en tiempo real sobre las métricas clave de calidad del agua, que nos permitirán dar respuesta de inmediato a cualquier anomalía en la información.
Estamos instalando una pantalla que evitará que el agua expuesta a los botaderos de la mina ingrese al sistema de ríos locales. El agua impactada por la mina fluirá, en cambio, hacia 2 piscinas recolectoras y, si las pruebas muestran niveles altos de metales pesados o acidez, el agua será tratada en una planta de tratamiento en la faena.
También construimos 2 canales de desvío en Pascua-Lama para evitar que el agua de la cuenca superior del río Estrecho fluya hacia los botaderos de la faena.
La pantalla, las piscinas de recolección y los canales del proyecto Pascua-Lama son un ejemplo de métodos innovadores para conservar el agua en este árido paisaje.
Parte importante del agua que se usa para procesar el mineral se recicla o reusa en nuestras operaciones. Esto ocurre cuando el agua de un proceso se usa después en otro, como el agua para lavar en el taller de mantención que se usa para suprimir el polvo o cuando el agua del proceso que contiene oro se separa del oro y el agua es recirculada en el sistema de procesamiento. En Veladero en Argentina, bombeamos agua residual tratada desde el campamento de la faena a las instalaciones del proceso, para reusarla en el proceso de lixiviación en circuito cerrado. Y en la mina Zaldívar en Chile, el agua residual se trata usando micro-organismos, y después se recicla a las instalaciones de procesamiento. Sólo 6 de nuestras operaciones, la mayoría ubicadas en áreas con exceso de agua, descargan agua del proceso.

La conservación del agua es un asunto crítico para Barrick y el uso del agua se controla cuidadosamente en todas las faenas.
Además de reciclar y reusar el agua, también buscamos formas innovadoras de usar menos agua en nuestras operaciones. Por ejemplo, ABG usa actualmente tecnología de relaves de pasta superficial en nuestra mina Bulyanhulu en Tanzania. Este proceso de filtrado elimina el agua adicional de la pulpa de los relaves. Después, el agua se vuelve a usar en la planta de procesos y los relaves secados se colocan en un almacenamiento de relaves de ingeniería. Bulyanhulu fue la primera mina de oro de su tamaño en usar este proceso, que permite a la planta reciclar más del 70% del agua. En el 2009, nuestra mina Hemlo en Canadá redujo en 75% su uso de agua dulce de un riachuelo de los alrededores instalando un sistema de bombeo que recicla el agua de secado y devuelve la escorrentía de las agua lluvia al sistema del proceso. Actualmente, estamos usando menos del 4% del agua del riachuelo según el permiso existente.
Barrick tiene operaciones en una cantidad de regiones áridas donde, si está disponible, usamos de preferencia agua salobre o salada para dar respuesta a nuestra necesidad de agua. Esta práctica maximiza la disponibilidad de agua dulce para otros usos comunitarios. Además, reduce la salinidad del suelo, que suele ser un problema para los agricultores y los hacendados en las zonas áridas. En 2011, aproximadamente el 38% de nuestra agua de reemplazo era salobre o salada.




